Los habitantes de las islas del Pacífico

George Reinhold Forster fue uno de los primeros europeos en considerar los orígenes de los habitantes de las islas del Pacífico basándose en la apariencia física y en el léxico común después de viajar por el Pacífico junto al capitán James Cook . Forster observó correctamente que las islas del Pacífico (concretamente Polinesia Micronesia) no fueron colonizadas desde las Américas, Australia o Nueva Guinea, sino desde Asia y sus islas sus costas, en especial desde Filipinas de Actualmente, la investigación científica no sólo ha confirmado la sospecha de Forster, sino que también ha revelado que la colonización del Pacífico constituyó una importante serie de movimientos migratorios que se extendió durante milenios e incluyó miles de viajes individuales. El Pacífico es el mayor océano del mundo, y sus archipiélagos se extienden más de 20.000 km desde Filipinas, a través de Polinesia, hasta Sudamérica. Aunque los cazadores y recolectores cruzaron breves trechos marinos para colonizar Australia y Nueva Guinea hace al menos 45.000 años, nunca llegaron a los mares abiertos más allá de las islas Salomón. Las antiguas poblaciones que hablaban austronesio emprendieron la colonización del Pacífico después del año 2000 a C. La actual población de austrone-parlantes es de casi 400 millones de personas, y era el lenguaje más hablado en el mundo precolombino. Extendido inicialmente por las poblaciones migrantes en la inmensidad de las islas del sureste asiático y Oceanía, finalmente llegó a Nueva Zelanda, pasando por la Polinesia central, hacia 1200 d.C. Esta fue la mayor emigración de la historia humana, y dentro de las grandes tendencias migratorias existió una miríada de movimientos menores. Es imposible resumir en pocas palabras una migración de esta escala, que se extendió grandes distancias en el espacio y en el tiempo y en la que participaron cientos de generaciones de pioneros relacionados por su lengua y cultura. El mapa nos presenta el marco y los movimientos esenciales tal y como se comprenden en nuestros días. Las pruebas lingüísticas y arqueológicas con las que ahora se cuenta indican que la expansión de la población austronesia tuvo sus orígenes en los cultivadores de cereal (arroz y mijo) de la costa sur de China y Taiwan, en torno a 3000 a C. La migración incluyó dos épocas de gran actividad, según muestran las fechas confirmadas por la prueba del carbono y las reconstrucciones lingüísticas. La primera época, entre los años 2000 y 1000 a C., llevó a los colonizadores a recorrer 8.000 km, desde el sur de Taiwan y Filipinas, pasando por Indonesia y cruzando Nueva Guinea, hasta llegar a Tonga y Samoa en la Polinesia occidental (en torno a los años 900 y 800 a C., respectivamente).

Hasta las islas Salomón, los nuevos pobladores migraban a tierras que ya habían estado ocupadas por seres humanos durante milenios. Los primeros hombres del neolítico llegaron a las islas del Pacífico sin colonizar, que están más allá de las Salomón, entre 1400 y 800 a C. Se ha confirmado el uso de cerá- mica lapita decorada en un lugar tan al este como Samoa, pero no se han encontrado piezas de cerá mica más allá de ese punto. La alimentación de estos pueblos se basaba en los tubérculos, en los frutos de los árboles (coco, plátano, fruto del árbol del pan), y entre los animales domésticos. Los siguió Samoa hacia todas las islas habitables de Polinesia (como Norfolk, Pitcairn, Henderson). También se trasladaron hacia el oeste y la isla de Madagascar (año 500 d C.) En 1200 d C, cuando los polinesios tropicales alcanzaron las orillas templadas de Nueva Zelanda con sus importantes poblaciones de prodigiosos pájaros no voladores (moa), las migraciones prácticamente acabaron. Otros llegaron a la isla de Pascua hacía año 900 d C., y acabaron tallando sus colosales estatuas en misterioso aislamiento. Algunos probablemente llegaron a Sudamérica y regresaron con la patata dulce y nuevas técnicas para tallar piedra. A esas alturas, los austronesios habían navegado por más de la mitad del mundo. Cómo y por qué? Cómo ocurrió? Según las reconstrucciones lingüísticas y los registros etnográficos, las primeras canoas austronesias tenían velas con marcos y batangas estabilizadoras, y estaban construidas con planchas cosidas a una quilla, y, al mismo tiempo, toda la estructura se sujetaba a un armazón insertado. Es probable que estas técnicas de sujeción, en las que se usaba sennit (fibra de coco) tal y como describió Forster que se hacían las canoas dobles de Tahití en 1774 permitieran a los pioneros viajar por el Pacífico donde la flexibilidad del casco ofrecía una ventaja fundamental Estos refinamientos de la carpintería neolítica (que incluían clavijas, muescas y espigas) y las necesarias azuelas y formones de piedra pulida podrían tener sus orígenes en el curso bajo del Yang Tse, en China, donde se han encontrado partes de canoas y remos de 6000 a C. Esta técnica de sujeción está relacionada con la usada en la barca funeraria del faraón Kefrén, de la IV dinastía egipcia, enterrado en su pirámide en Guiza a mediados del lll milenio a.C. Esto no implica una conexión directa, sino un conocimiento humano ampliamente extendido y compartido cuyos orígenes se pierden en los reinos ribereños del viejo Mundo neolítico. La razón por la que tanta gente emprendió tantos viajes a lo largo de muchos milenios es un asunto que mantendrá entretenidas a muchas generaciones de antropólogos. La empresa se hizo posible porque se habían desarrollado nuevas técnicas relacionadas con la carpintería y la construcción de balsas, y sistemas de producción de alimentos transportables (los cazadores y recolectores no habrían sobrevivido durante mucho tiempo en algunas islas menores de Oceanía). Los movimientos eran demasiado rápidos como para deberse únicamente al aumento de la población, y sin duda contribuyeron a ellos la fauna avícola de las islas deshabitadas, lo agradable del clima (incluidos períodos frecuentes del fenómeno El Niño debido a los vientos occidentales) y la simple ambición humana de fun- dar clanes en tierras nuevas. El primer viaje conocido de larga distancia en el Pacífico se produjo hacia el año 1500 a.C., desde Filipinas hasta las islas Marianas. Después de esto, la colonización humana del Pacífico ya estaba encaminada al éxito.